RallyBug

Título Rallybug
Género Acción
Año 2008
Máquina 48K/128K
Jugadores 1 jugador
Compañía
Autor Jonathan Cauldwell, Yerzmyey
Enlaces Website de Jonathan Cauldwell.
Archivo RZX de Rallybug.
Retro Fusion 2008.
Everyman.




Segundo evento del año organizado por los britanicotes de Retro Fusion, ente de aficionados/usuarios que desde el año 2005 ha ido consiguiendo propósitos de intereses varios y simultaneos:

  • la aclimatación (es un decir) de espacios para entregada reunión de afines al entretenimiento por video en sus múltiples variedades;
  • el aunamiento de las más atávicas versiones de esa categoría (¿les hablo un poco de los pachinkos, o puede que no haga falta?) con las plataformas de más reciente factura mediante su uso, disfrute y escucha recíproca de saberes ajenos;
  • y de propina, una causa paralela por la que sentir justificado el gasto de carburante, pedal o suela: el afortunado asistente es sabedor, al comprar su entrada o deglutir su cerveza, de su colaboración indirecta con Everyman, organismo implicado en la investigación y divulgación de la lucha contra el cáncer prostático y testicular. Créanme, qué mejor ocasión (ésta última de la que les hablo, y toda en su conjunto) para afianzar al unísono la vivencia de tan amistoso encuentro y la convicción de haber luchado en estimable actitud por tenerlos bien puestos…

Para antes de esos 19 y 20 de julio del año en curso, el señor Jonathan Cauldwell ya tenía su camiseta negra, motivo Egghead en pecho, convenientemente planchada. De tal (ojo, más que noble) guisa acudió a esta Fusion '08 con el añadido de ofrecer, a quien gustase degustarlos, unos buenos vistazos y alguna que otra partida a su último trabajo para Spectrum (y del cual ha derivado este Rallybug que aquí se comenta). Parafraseando sus propias palabras de presentación, un acercamiento de comunión entre el Moon Alert al uso y un Great Giana Sisters (que nunca llegamos a probar bajo carcasa Sinclair alguna). Qué bien; por ahorrarme, hasta me he ahorrado referirme al tipo de la gorra que vdes. ya saben…

Y la trama, sencilla como se pueden imaginar: recolección (cuanto más completa mejor) de las banderas desperdigadas por cada uno de los 12 recorridos del juego (tres distintos niveles, cada uno a su vez con cuatro areas); procurando el sorteo de todo tipo de enemigos, así como evitando las caídas en falso llano y el agotamiento total del tiempo ofrecido para completar cada ruta.

Cauldwell, como ya decía, tuvo en consideración alguna de las sugerencias de mejora/expansión que le llegaron, y ya a finales de agosto presentaba la versión a priori definitiva del juego. ¿Novedades explícitas? Contamos con un nuevo nivel (y por tanto, las áreas contempladas pasan a ser 16); pero sobre todo, contamos con una nueva modalidad de juego.

En efecto. Desde el menú inicial podemos escoger entre la opción 'Fusion' (la original y ya descrita) y la 'Hangman', que cambia banderitas por letras. La recolección de éstas nos ha de permitir, finalizando cada area, ir solventando palabras de seis letras cual juego del ahorcado, y de esta forma repostar hasta arriba nuestro combustible (el cual va menguando, como es obvio, a base de kilometraje rodado). La no resolución a tiempo de estas palabras implicará que llenar nuestros tanques resulte, digamos, un poco más caro (pérdida de una de las vidas). Dejar resuelto cada nivel nos aporta, por el contrario, otro miss adicional con el cual contar.

Sea por medio de una u otra opción, la dificultad del juego en escasos momentos resulta intimidatoria. A lo sumo se puede afirmar que las dos áreas posteriores de cada nivel ofrecen más variedad de enemigos molestos (y por ahí vendría la gradación, aunque sin temor la pueden perfectamente dejar en un sui generis). La asimilación adecuada de Rallybug pasa por un paulatino aprendizaje de escenarios, y un oportuno balance entre elección de mejores rutas y rapidez de resolución. De hacer recuento, no habrá en realidad tantos movimientos que deban atenerse al pixel-perfect como en un principio pueda parecer.

Llegados a este punto, no hay más remedio que soltar ya la de arena. Y es que se me hace más que evidente que urgen homologaciones en casa Cauldwell… porque me es harto difícil recordar algún otro “release” que llegue a devolver más errores que éste: a poco que uno pretenda forzar algún movimiento insólito, una ruta menos accesible que otras o bien un salto demasiado elevado, se expone al riesgo de corromper el juego en más o menos mesura. Los gazapos experimentables son múltiples: bailoteo de atributos imprevistos en pantalla, coche enterrado en el suelo o bien transitando por entre los ladrillos, gráficos y caminos completamente desplazados de lugar, elevadores que cobran velocidades de puro vértigo, funcionamiento erróneo del menú en modelos +2 y 128K… Especialmente recordables son el par que a continuación les transmito:

- la linea de llegada en el décimo nivel (3B) puede ser cruzada por encima sin que el programa dé por finalizado el recorrido. Con que el scroll del juego siga su curso no podremos terminar como es debido.

- en modalidad 'Fusion', nuestro auto sufre periódicos parones por quedarnos con el depósito vacío. Notable sinsentido, teniendo presente que en esta modalidad no se tiene en cuenta el factor combustible. En el RZX Archive pueden encontrar oportuna muestra de estas absurdas (y molestas) pérdidas de vida.

Como excepción, eso sí, debe observarse una última circunstancia que podría pasar por ser una pifia más, sin serlo: cruzar la linea de llegada no siempre implica poder apartar las manos del teclado; en esos pocos segundos también algún enemigo puede dejarnos fritos. Si soy sincero, este tipo de “twists” me parece más que interesante…

Informado Jonathan hace unos días del cúmulo de funcionamientos anómalos, dejó en su 'to do' particular la futura resolución de los mismos, aunque sin plazo mínimamente previsible. La compilación de posibles mejoras que en su momento le fueron sugeridas poco menos que pasan indefectiblemente a un segundo plano: la mera resolución de tan considerables bugs (que en ocasiones llevan al bloqueo total, o al reseteo sin contemplaciones) sería el único, el mejor y el más deseable de los updates que puedan venir (si vienen).

Por lo demás, palidez general en cuanto a entorno gráfico y sonoro. Monocromía asociada a distintos fondos, vía combinación/chute de atributo mondo y lirondo (recuerden Higgledy Piggledy y vayan avanzando, para mayor referencia). Y pocas alegrías por lo que respecta a la cuestión musical (ninguna, de hecho, en modo 48K); una única melodía presente (menú), en la que Yerzmyey juega relativamente bien, eso sí, con el uso de armónicos para presentar algunos de los fraseos melódicos, tal y como ha acostumbrado en sus asomos para la demoscene.

Rallybug, tal cual. Con su pertinente grado de adicción y jugabilidad que no podría dejar de constatar, Nuestro Señor me libre. A mis ojos, poco más o menos tan meritorio como el recóndito tributo a Kenny Everett que Jonathan se ha permitido por entre las entrañas del código. Todo sea por dejar un mínimo buen regusto a la revisión.

Valoraciones
Originalidad: [ 2 ]
Gráficos: [ 4 ]
Sonido: [ 5 ]
Jugabilidad: [ 6 ]
Adicción: [ 7 ]
Dificultad: [ 5 ]


Albert Valls
Marzo 2009
MagazineZX #17